jueves, 9 de abril de 2015

Violencia en tv y sus repercusiones en los más pequeños



La televisión necesita de la violencia, su presencia es fácilmente advertida en programas de distinto tipo, se busca conmover al espectador ¿Qué efectos provoca en los niños? ¿Se ve la violencia como algo natural? ¿Es aceptada como una manera de resolver conflictos?


Nuestro medio social en la actualidad se presenta violento, si tenemos en cuenta que la televisión es parte de ese medio y que de él recibe los temas y a él lo devuelve en forma de influencia sobre los telespectadores. Podríamos decir que en parte la responsabilidad es el ambiente en donde se desenvuelve ese medio.

Gerbner y Gross, en un articulo titulado La Violencia Prolifera, demostraron que durante el año 1989 ocurrió violencia en el 73% del total de programación de los Estados Unidos y en casi todas las caricaturas infantiles. Para ello usaron como medidas factores tales como: el porcentaje de programas de contenido violento, el número de episodios violentos por programas y el porcentaje de personajes principales implicados en actos de violencia.

Actualmente, el tema de la violencia en televisión ha generado gran preocupación, debido a que estimula la conducta agresiva de los niños, los cuales pasan muchas horas frente al televisor viendo programas infantiles (tales como los Power Rangers o Dragon Ball Z), o para adultos, siendo los primeros mucho más agresivos. Entre los actos violentos que son vistos por los niños están; asesinatos, guerras, puñetazos, golpizas, cuchilladas, patadas, accidentes violentos y destrucción de propiedades, entre otros. Los niños que ven violencia en la pantalla se comportan más agresivos sin importar su localización geográfica, su sexo, su nivel económico o si tienen problemas emocionales. Este efecto es interdependiente, es decir, los niños agresivos eligen programas violentos y aquellos que ven estos programas, son más agresivos. La televisión fomenta la conducta agresiva de dos modos, o imitan el modelo que observaron y llegan a aceptar la agresión como conducta apropiada.

La imitación es el primer mecanismo de aprendizaje que tienen los niños y éstos no son especialmente selectivos en lo que imitan, y lo hacen tanto con modelos reales como con personas en la televisión o dibujos animados. Los niños no imitan tan fácilmente lo que ven, lo que aprenden en los medios es más que imitación, ya que, de la gran cantidad de conductas, imágenes, actitudes y valores a los cuales están expuestos, eligen solo algunos.

El niño, después de observar episodios violentos, puede que actúe violentamente pero esto no significa que no haya aprendido una solución agresiva. A medida que son mayores, la conducta agresiva refleja más estilo interpersonal que cada uno está desarrollando. Hay variables importantes en la eficacia de un mensaje de los medios de comunicación.

Cuando hablamos de violencia en TV debemos tener en cuenta dos aspectos importantes: por un lado, la “violencia real” como un reflejo del medio social que se difunde a través de noticieros y reportajes de noticias, y por otro, la “violencia ficticia o representada” que es la que con mayor frecuencia llega al público a través de casi toda la programación.

La “violencia real” afecta mayormente a la gente que la “violencia irreal”. En un estudio se comprobó que los niños después de ver un episodio de violencia real eran más violentos que los que vieron un episodio ficticio. A diferentes edades, los niños consideran reales cosas muy diferentes, los niños pequeños consideran como “real” todo aquello que puede ocurrir, pero comprenden a muy temprana edad que los dibujos animados son menos reales, según algunos investigadores la violencia en la televisión produce menos efectos negativos si aparece en dibujos animados donde es castigada, las consecuencias negativas sean claras y el malhechor sea una persona completamente mala. Aunque los niños sepan que los dibujos animados no son reales, el ver frecuentes episodios de violencia en éstos igual aumenta la agresividad.

Los programas de televisión en los horarios de mayor audiencia muestran alrededor de cinco escenas violentas por hora, y los dibujos animados veintitrés por hora. Se ha descubierto que las personas que ven mucha televisión son más temerosas e inseguras, esto ocurre tanto en adultos como en niños. En general se nos presenta una idea equivoca y pesimista del mundo, lo cual afecta más a los niños ya que tienen menos fuentes de información.

Uno de los aspectos que más preocupa, sobre todo a los padres, es que los niños se estén volviendo insensibles ante la violencia, ya que ésta parece endurecer a los niños, quienes al ver un acto violento, tienden a reaccionar con indiferencia. Estudios han demostrado que ver con frecuencia episodios violentos disminuye reacciones emocionales y también el interés por ayudar a otras personas. Cuanta más violencia veamos y cuanto menos perturbe, mas probabilidades tenemos de hacernos tolerantes a la violencia en la vida real. La desensibilizacion a la violencia se opone al sano desarrollo y es posible que esta reducción de la ansiedad sea lo que facilita el comportamiento agresivo. Por otra parte, investigadores han concluido que los niños que ven violencia en los medios de comunicación, tienen mas probabilidad de considerar las peleas como un mecanismo normal para solucionar los conflictos.

Los psiquiatras de niños y adolescentes que han estudiado los efectos de la violencia, han encontrado que sus pacientes pueden tener una serie de comportamientos, como son:

·      Imitar la violencia que observan en televisión.
·      Identificarse con ciertos tipos, caracteres, victimas y/o victimarios.
·      Tornarse “inmunes” al horror de la violencia.
·      Gradualmente aceptar la violencia como manera de resolver problemas.

De manera que la exposición extensa a programas de televisión que contengan violencia causa mayor agresividad en los niños. En ocasiones, al ver tan solo un programa violento puede aumentar la agresividad. Los niños que ven espectáculos en los que la violencia es presentada de forma muy realista, repetida, o sin ser castigada, tiene mayor probabilidad de imitar lo que ven. El impacto de la violencia en la televisión puede reflejarse en la conducta del niño inmediatamente o manifestarse más tarde en su desarrollo. Los jóvenes pueden afectarse aún cuando en la atmósfera familiar no haya tendencia hacia la violencia. Esto no quiere decir que la violencia que se ve en televisión es la única causa de conducta violenta o agresiva, pero no hay duda de que es un factor significativo.





Extraído de:
LA INFLUENCIA DE LA NUEVA TELEVISIÓN EN LAS EMOCIONES Y EN LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS
Revista Internacional de Psicología
Dr. Serafín Aldea Muñoz
Director Departamento de Psicología Universidad de Soria

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