domingo, 14 de octubre de 2012

Características de la TV ¿Cómo la entienden los niños?

Muchas son las formas de caracterizar a la televisión, es importante comprender todo lo que la rodea, y los menores son los más afectados. En los siguientes párrafos se trata de verla desde el punto de vista de los niños ¿Cómo la entienden? ¿Qué significa para ellos?

 
 
Para comprender los efectos de la TV, debemos considerar algunas de sus características, como medio de contenido social. Los programas de TV ofrecen una cantidad de acciones, situaciones y sucesos sociales. Ellos son muy parecidos al mundo real en el que niños/as y adultos viven.

Una estrategia de investigación ha sido la clasificación de los programas de TV en agrupamientos basados en la audiencia objetivo, en la hora o día de la semana presentado, en el contenido general, o en las intenciones del productor. Varios estudios han usado clasificaciones tales como programas de niños/as, noticias, programas de sábado por la mañana, o programas educativos. Los análisis de contenido de esos agrupamientos han estado basados en personajes o sucesos, o, como discutieron Huston y Wright, sobre la aparición de varias características formales. Una investigación compara los programas del sábado por la mañana, programas educativos de día, y programas de TV de hora punta en una variedad de características formales.

La hipótesis de Dorr de que el niño/a pequeño representa a la TV como un aparato de personajes y sucesos no relacionados con contextos más amplios se corresponde con las conclusiones de Collins basadas en el análisis de la comprensión de los niños/as en edad escolar de los programas adultos de TV. Mientras los niños/as pequeños pueden recordar muchas acciones y sucesos individuales de un programa adulto de TV, «a menudo fallan en comprender las relaciones interescena». Por tanto, como un entendimiento conectado de los sucesos individuales y escenas de un programa de TV es necesario para un nivel adulto de comprensión, está implícito que tal comprensión es esencial para los juicios de la realidad de un programa de TV.

No sólo son los/as niños/as más pequeños/as quienes con menor probabilidad hacen inferencias relacionando las escenas relevantes, son también los/as que con mayor probabilidad proveen interpretaciones idiosincrásicas de los programas de TV basados en el limitado conocimiento del mundo con el cual interpretan los programas. Este conocimiento se supone que está fuertemente relacionado con el status socioeconómico familiar y otras características y valores. Una idea importante respecto a los procesos de comprensión de los niños/as procede de la observación de Collins de que los más pequeños aplican estereotipadamente su conocimiento de secuencias de sucesos comunes al interpretar un programa. Ellos, con menor probabilidad que los niños/as mayores, se dan cuenta de las desviaciones del programa de esas secuencias específicas del suceso.

La presentación del contenido de TV, a través de modos visuales y verbales, provee formas dobles para los/as niños/as de representar la información. Este sistema de símbolo visual y auditivo único explica parcialmente el atractivo y la comprensibilidad de la TV para los niños/as pequeños.

En cuanto a los conceptos emergentes de los géneros de TV, parece que los/as niños/as diferencian clases y subgrupos de programación que son marcados por la forma y por el contenido. Ellos/as amplían su conocimiento de un tipo o género determinado al aprender su clasificación, su veracidad, su propósito, su audiencia objetivo, sus formas y formatos y su contenido típico. Los/as niños/as pequeños/as reconocen y usan los indicadores de forma y contenido que diferencian los géneros y el status de realidad de la TV.

A menudo la incapacidad del niño/a de comprender los sucesos representados es atribuida a la utilización de las técnicas de cámara y las manipulaciones de edición, conocidas como «montaje», más en concreto las características formales de producción de las que se compone (atributos de los programas que resultan de las técnicas de producción visuales y auditivas).

La mayoría de los programas de TV de mayor audiencia incorporan una cantidad considerable de montaje. Dada la frecuencia de tales técnicas, su uso e interpretación debe ser central para el procesamiento del niño/a pequeño del contenido de la TV. Muchos cambios de escena y acción deben ser integradas a través de esas transformaciones perceptuales para lograr una representación unificada de la narrativa de TV.

Tal «literatura del film» es gradualmente adquirida. Los niños/as preescolares comprenden más información traída a través del montaje de la que había sido previamente estimada. Alguna comprensión sustancial del montaje está ya establecida en niños/as preescolares. La investigación de Smith, Anderson y Fiseher, sin embargo, indica comprensión sustancial del contenido llevado a través de técnicas cinemáticas en niños/as de 4 años de edad. Ya que los productores de TV aparentemente introducen características formales para vehicular el contenido, este aspecto de la forma de TV debe ser explorado a fondo.

Huston y Wright han dirigido la atención a la posible importancia de las características formales de la TV en influenciar la atención, comprensión, y la estimulación. Al igual que Anderson y Lorch, se han movido desde modelos simples donde «las características formales atraen la atención con la memoria consiguiente» a formulaciones más complejas donde «las características formales desempeñan funciones de señalización» importantes para las estrategias de atención y comprensión.

Anderson y Lorch remarcan que no ha habido demostraciones de que las características formales atraigan la atención independientemente del contenido asociado. Huston y Wright se dieron cuenta de que las características formales pueden tener múltiples funciones en la organización de la
atención, la adquisición de información y los aspectos afectivos producidos por la visión de TV. La investigación sobre el procesamiento de TV por los/as niños/as pequeños/as ha verificado que ciertas características formales afectan a la atención de los/as niños/as y retención del contenido televisado.

La comprensión por los/as niños/as del contenido de la TV depende en parte del aumento de su independencia respecto a las demandas sensoriales y su familiaridad creciente con las características de producción formales de la TV que sirven para estructurar sus mensajes y señalar su contenido importante y merecedor de atención (Wright y Huston).


Extraído de
Revista Complutense de Educación
1998, vol. 9. ni 2:41-77
El mundo de la televisión
Diana García Corona
Profesora Departamento MIDE. Facultad de Educación
Universidad Complutense de Madrid
Ana Isabel Martín Ramos
Licenciada en Ciencias de la Educación



 

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